ASÍ DECIDÍ VIAJAR

Si estás aquí es porque te gusta viajar. Ya tenemos algo en común. Para muchos es difícil definir cuando decidieron empezar a visitar otros lugares del mundo, directamente ya estaban viajando desde pequeños y esto no supuso un gran cambio en sus vidas. Luego están los que un día se les cruza el cable, lo dejan todo y se dedican a viajar. Yo estoy el punto en el que ahorro-viajo-ahorro-viajo, pero no descarto que un día decida largarme y convertirme en uno de esos locos.

A mi no me gustaba viajar. Tuve una relación con una chica durante 7 años en los cuales apenas viajamos y lo reconozco, era totalmente por mi culpa. Yo era un chaval criado entre lechugas y amapolas en el campo de Cartagena y pese a que tenía unos sueños de altos vuelos (Productor de Cine, ahí es nada) no tenía ni idea de inglés y… os voy a ser sincero, me daba miedo visitar lugares donde no me entendieran y tener que estar dependiendo de la otra persona para comunicarme.

En primavera de 2014 me había mudado a Guadalupe de Maciascoque, un pequeño pueblo de los alrededores de la ciudad de Murcia, por trabajo. Aunque a media hora de camino en coche de mi ciudad natal San Javier, ni quería ni me apetecía estar bajando y subiendo para ver a mis amigos de toda la vida, así que estaba un poco de bajón. Carlos Ayala, uno de los amigos que mantengo desde la escuela de párvulos, me llamó y me dijo que si íbamos a cenar por Murcia centro. Vale, eso estaba más cerca, así que acepté.

Cenando a Carlos se le ocurrió que podríamos hacer un viaje y en aquel entonces mi estado de ánimo era tan bajo que pensé: “No tengo nada que perder. ¿Dónde vamos?”

—Ni idea. —Respondió él. Sacó su smartphone y buscó en SkyScanner algún vuelo barato a cualquier otra lugar de Europa. Oslo era uno de los lugares que veíamos interesantes pero vimos un suculento billete muy barato a Billund, Dinamarca.
—¿Qué se nos ha perdido en Dinamarca? —Respondí con mi pesimismo. El se fue a Google, tecleo rápidamente y me enseño los resultados. Me convenció al instante. Lo que tecleó fue “danesas”.  😀

Viajar es como una droga, si no quieres engancharte, no empieces nunca.

Ese viaje despertó algo en mi cerebro. Ambición por conocer otros lugares. Era tan diferente de dónde vivía. Era tan mágico. Los paisajes, la gente, las costumbres…

Ese fue el momento en el que decidí viajar por el resto de mi vida, siempre que pueda, siempre que tenga la posibilidad. La vida pasa y el mundo es demasiado grande como para conocerlo entero, hay que darse prisa.

Ahora, gestionando mi propia agencia de publicidad, busco nuevos lugares y nuevos retos viajeros.

Soy Daniel Martinson y decido viajar.